top of page
Buscar

Nunca una víctima, siempre un guerrero

  • Foto del escritor: David Alonzo
    David Alonzo
  • 10 abr 2020
  • 3 Min. de lectura

Toda mi vida me sentí como una víctima. Sentía que todos en algún momento estaban en mi contra. Pero me he dado cuenta muchos nos traicionarán y nos dejarán, pero lo peor que podemos hacer es: ponernos en su lado. Que todo el mundo te deje a un lado no es lo peor que te puede pasar, lo peor que te puede pasar es que tú te dejes a ti mismo. Lo peor no es que todos pierdan la esperanza en ti, lo peor es que tú pierdas la esperanza en ti mismo. Y por eso decidí estar a mi lado, decidí que si Dios cree en mí yo también lo haría. Cuando nos ponemos en nuestra contra y nos victimizamos llegamos a perder la esperanza de que algún día llegaremos a ser alguien o lograr algo. No te veas como los demás te ven. Lo peor que puedes hacer es convertirte en una víctima cuando naciste para ser un guerrero.  Estoy de acuerdo muchas son las batallas que nos escogen a nosotros y deciden declararnos la guerra sin nuestro consentimiento. Como el coronavirus escogió pelear contra la humanidad, aun que nadie lo llamó. Como la persona que dijo que te amaría por siempre pero dejo de hacerlo y escogió pelear con tu amor propio, y tú nunca deseaste que eso sucediera. Como esa enfermedad que escogió pelear con tu salud, y nunca lo viste venir. Nadie, lee bien, NADIE puede hacer algo para evitar estas circunstancias y batallas que nos escogieron a nosotros para pelear. Pero también creo que nosotros tenemos el poder de escoger, y podemos escoger entre: victimizarnos y morir, o salir a batallar. Eso que hoy te ataca, no puede ganar, a menos que le des permiso de tirar el primer golpe. Eso que hoy te ataca no puede ganar, amenos que pelees de regreso. Decide pelear contra la enfermedad, la adversidad y el dolor, si Dios está contigo, todo es posible. Y el nunca te ha dejado, ni lo hará. Ahora bien, lo que el desea es formarte en un guerrero capaz de batallar con cada mal que se te cruza. Si tienes el ADN de Jesús, tú ADN contiene fuerza y victoria, no debilidad y derrota. Decide hoy dejar la mentalidad de víctima y empezar a ir a la batalla porque para eso naciste, para ganar.  Yo lo sé, se que a lo mejor naciste en un hogar que no era el indicado para ti pero te diré algo: no podemos escoger donde nacemos, pero si podemos escoger que historia contaremos cuando muramos. No podemos escoger la historia con la que nacemos pero sí podemos escoger la historia que dejemos. ¿Qué historia vas a escribir? No permitas que nadie más escriba tu historia.  Vivamos una vida digna de admirar e imitar, no una vida donde los demás se lamenten por nuestra existencia. Una vida llena de aventura, emoción y Fe. Qué horrible sería vivir como víctima, mendigando que alguien nos de algo, cuando Dios nos envío a reclamar y ganarlo todo. Estas aquí porque eres ganador, estás aquí porque eres guerrero, estás aquí porque tienes algo que hacer. Y tú tarea es escribir una historia digna de admirar e imitar. Y eso se hace cuando dejamos de pensar que todo el mundo está en nuestra contra y vamos con todo contra el mundo. No dejes tu miedo le permita a alguien más dictar tu historia, ¡Ve tu a escribir y cambiar la historia! Porque para eso naciste.




 
 
 

Comentarios


bottom of page